Mayo 28, 2026

La empresa Seafields y sus irresponsables negocios en el Caribe

Explotación del océano para los mercados de carbono
La empresa Seafields y sus irresponsables negocios en el Caribe

¡Nuestros océanos no son un campo de pruebas para experimentos mercantiles ni para apuestas en el mercado de carbono!

(A continuación se puede consultar el informe completo en español y los resúmenes en español y en portugués.)

(O relatório completo em espanhol e os resumos em espanhol e em português encontram-se abaixo.)

Una empresa emergente del Reino Unido, llamada Seafields, ha experimentado hundiendo algas en las profundidades del océano, e incluso ha esbozado planes para bombear agua del océano profundo hacia la superficie (una forma de geoingeniería marina llamada afloramiento artificial). ¿El objetivo? La «eliminación de carbono», con el fin de generar créditos de carbono para venderlos a los mayores contaminadores del mundo (para que puedan seguir contaminando). 

Las falsas soluciones de Seafields desmentidas:

Seafields afirma que, al cultivar especies de algas invasoras a gran escala en el Caribe, puede:

1. Resolver la crisis del sargazo en el Caribe, 

2. Reducir el CO2 mediante el cultivo de algas, y 

3. Reemplazar los combustibles fósiles por biocombustibles.

Estas son narrativas clásicas de soluciones falsas: la ciencia ha advertido que, por el contrario, es probable que sus métodos:

1. Conduzcan a la desoxigenación de los océanos, 

2. Afecten a los organismos marinos, y 

3. Alteren los ecosistemas naturales del océano. 

La apropiación de los océanos para obtener créditos de carbono:

Si el modelo de negocio de Seafields te suena familiar, es porque forma parte del manual del mercado del carbono: al igual que REDD permitió a las empresas apropiarse de los bosques de los pueblos indígenas en nombre de la compensación de carbono, las empresas emergentes como Seafields y sus socios quieren convertir el océano en el próximo casino de créditos de carbono. 

Mientras tanto, quienes pagarán el precio de estos experimentos son las comunidades pesqueras, los recolectores de algas y los pueblos costeros del Caribe y del Sur Global, que dependen de océanos saludables para sus vidas y medios de subsistencia.

¿Cómo se ve esto en la práctica?

  • Las comunidades costeras del Caribe pierden el acceso a los recursos comunes de algas y a los caladeros que han cuidado durante generaciones.
  • Los pueblos indígenas y las comunidades pescadoras de pequeña escala son desplazados a medida que avanza el cultivo industrial de algas en monocultivo.
  • Una empresa planea cultivar 15 veces más sargazo que el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico (afirmando que resolverá una crisis de sargazo creando más sargazo... ¡qué contradicción!).
  • Algas marinas experimentales que se hunden frente a la costa de Barbados a pesar de que marcos normativos como el Convenio y el Protocolo de Londres (LC/LP) tratan estas tecnologías como contaminación marina dentro de la categoría de geoingeniería marina.
  • Tecnología de afloramiento artificial sin probar que podría desestabilizar la circulación oceánica, perturbar la pesca y dañar la vida marina.
  • Fondos públicos de organismos gubernamentales del Reino Unido y Alemania que financian experimentos que benefician a los comerciantes de carbono, no a las comunidades ni a los ecosistemas.
  • Sistemas de créditos de carbono que permiten a los contaminadores y a las élites del Norte Global seguir emitiendo, en plena emergencia climática, mientras que el Sur Global absorbe las consecuencias ecológicas.

¿Cómo se relaciona esto con la política internacional? 

Seafields está eludiendo los marcos normativos internacionales basados en el principio de precaución, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y el Convenio y Protocolo de Londres (LC/LP).

A medida que la crisis climática se agrava, aumenta la presión para legitimar estas tecnologías de riesgo en nuestros océanos. Los debates en los diálogos sobre el océano y el cambio climático de la CMNUCC están impulsando proyectos de carbono azul basados en las algas marinas. 

Nuestro informe es una lectura obligatoria para las organizaciones de la sociedad civil, los negociadores, los movimientos populares y los aliados.